viernes, 26 de septiembre de 2008

Primera Danza


Una ex – vedette convertida en periodista de espectáculos se enlaza vía microondas desde el Aeropuerto con  un mequetrefe engominado. Le pregunta: ¿a que hora llega el avión? ¿Está confirmada la hora de llegada? El engominado le responde que aun no, que hay mucha expectativa, son las 9 de la mañana, pero el avión llega a las 11 am. La PERIODISTA (como prefiere que la llamen) invoca a las personas que viven cerca al aeropuerto para que vayan a recibir a Sandrita, al orgullo peruano, a esta chica que esta dejando tan en alto el nombre del Perú. Resulta que los organizadores del concurso han decidido intempestivamente (¡si , como no!) que esta semana no hay ningún eliminado y los concursantes se van a sus países como premio, y regresan la semana siguiente (después de promocionarse y promocionar el programa, martirizándonos al mismo tiempo) para la etapa final

Es una de las pocas veces en que detesto haber prendido la televisión. La “periodista” me dice  que hay que recibir a Sandrita  como una heroína, como una embajadora peruana ante el mundo. Sandrita, justo esa voz chillona, insoportable, que nos viene atormentando en cuanto programa de espectáculos y noticias existe.  Sandrita, la que esta entre los finalistas en un concurso latinoamericano de canto que se decide por quien de tus amigos o compatriotas envía mayor cantidad de mensajes de texto (los peruanos hemos demostrado que somos los campeones de los concursos Web: la bandera mas bonita, el ceviche mas rico, el himno mas hermoso, el chileno mas feo, y no me meto con  Macchu Picchu cuyo titulo de maravilla es indiscutible).

Apague la televisión y prendí la computadora decidido a realizar dos cosas inmediatamente: escribir mi primer post en el blog y la segunda, mas imprescindible,   votar a favor de los rivales de Sandrita para que de una buena vez se acabe esta huevada.